Ninguna imagen es inocente. Marzo - Octubre 2021

El ciclo a cargo del conservador Marco Tortarolo, que tuvo gran repercusión en las redes sociales, pasa del espacio virtual a las salas del museo. Artista invitado: Fernando Foglino.

La serie audiovisual Ninguna imagen es inocente surge cuando a comienzos de 2020 el museo se vio obligado a restringir sus actividades habituales, debiendo potenciar el intercambio con el público en el espacio virtual. Se trata de breves estudios de obras de la colección del museo, realizados desde una perspectiva influida por ciertas lecturas de Estudios de Cultura Visual.

Una premisa sostenida fue la de evitar el uso de expresiones académicas que pudieran cerrar el paso al público no especializado. Otra, quizás más difícil de lograr, fue la de transmitir que es imposible traducir o reducir la imagen a discurso. La certeza de que siempre, aunque se la describa punto por punto o se la interprete hasta el agotamiento, habrá un resto en ella que escapará a la intención de hacerla hablar, y allí probablemente radica la magia, la fuerza con que la imagen nos atrae y nos impone su fascinación.

Vivimos inmersos en imágenes, nadie lo duda, y sin embargo, nadie nos enseña a ver. La educación formal permanece centrada en la palabra y carece de recursos para afrontar la avalancha visual en la que se vive. Nuestra relación con las imágenes suele ser ingenua y pasiva. Sobre esa base trabaja este proyecto, como una provocación, una invitación a activar la mirada.

Hoy las obras que abordamos en cada audiovisual, vuelven a la sala para darnos la oportunidad de apreciarlas de primera mano en sus versiones materiales. Observándolas, aprendemos que las respuestas que dan a las preguntas que nos formulamos, dejan un espacio abierto a nuevas preguntas, como si aún estando quietas no dejaran nunca de moverse.

Marco Tortarolo

Marzo - Octubre 2021

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